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Nikola Madariaga

La vivienda es diseño del arquitecto Nikola Madariaga, sobrino del que fuera miembro del G.A.T.E.P.A.C. Juan de Madariaga, precursor del movimiento moderno en Bilbao.

Su distribución estaba bien organizada y orientada. De hecho, los clientes habían habitado en un piso inferior, por lo tanto, conocían la casa, su compartimentación y sus singularidades. El diseño se centraba en implementar pequeños matices a la distribución, tomando como base la experiencia vivida por los clientes con objeto de generar una habitabilidad adaptada a los nuevos usos.

El trabajo vuelca toda su atención en la parte constructiva de los encuentros; detalles de capialzados, encuentros de pavimentación y paramentos, ampliación de la cocina inferior y tendedero… El tratamiento interior, se centraba en la liberación de todo tipo de ornamentación y la limpieza de los paramentos a nivel de acabados. La intención era generar dos tratamientos diferenciados para la vivienda: el del espacio servidor y el del servido. Un planteamiento sencillo conceptualmente, pero riguroso en la ejecución y esmerado en el control de las fases de ejecución.

El programa funcional era idéntico al existente en el dúplex, en cuanto a piezas habitables y equipamiento. La única premisa que manifestaron los clientes fue, que la casa pudiera independizarse en dos en un futuro sin necesitar una gran intervención. Fue una de las razones para colocar un pequeño elevador, que además de satisfacer la accesibilidad, dejaba una huella mínima en su proyección en planta.

Presupuesto
< 150.000 €
Año
2017
Colaborador
J. Carlos Lopez de Subijana Aretxabala
Tipología
Residencial
Fotografía
Juan Carlos Hernández
Localización
Mundaka, Bizkaia
Escala
190m2
La distribución de la vivienda en origen estaba bien organizada y orientada. Los clientes habían habitado en un piso inferior y conocían la casa. El diseño se centraba en implementar pequeños matices a la distribución, tomando como base la experiencia vivida por los clientes con objeto de generar una habitabilidad adaptada a los nuevos usos.
El trabajo vuelca toda su atención en la parte constructiva de los encuentros. El tratamiento interior, se centraba en la liberación de todo tipo de ornamentación y la limpieza de los paramentos a nivel de acabados. La intención era generar dos tratamientos diferenciados para la vivienda: el del espacio servidor y el del servido.
El programa funcional era idéntico al existente en el dúplex. La única premisa era que la casa pudiera independizarse en dos en un futuro con facilidad. Fue una de las razones para colocar un pequeño elevador, que además de satisfacer la accesibilidad, dejaba una huella mínima en su proyección en planta.